martes, 22 de diciembre de 2015

De tres en tres

 

Crónicas de Vestuario

De tres en tres”


El Real Oviedo ha encadenado su mejor racha de victorias en el mejor momento, justo para afrontar el período vacacional con buen ánimo. Tres victorias consecutivas que hablan del gran trabajo de su entrenador Sergio Egea para sacar el mejor partido a sus hombres y lograr encaramarse a la tercera posición de la tabla con una firme trayectoria al alza. Llegan días para el descanso, para retomar energías para el tramo decisivo de una competición dilatada que, de la mano del preparador argentino, se afrontan con una mesura que es uno de los elementos claves para alcanzar el gran objetivo soñado por todos los oviedistas.


El encuentro frente al Almería mostró a un equipo asentado, seguro de sí mismo y capaz de hacer frente a un gran inicio de los andaluces que acabarían diluyéndose tras el gol de Toché. Un conjunto diseñado para regresar a Primera, con la plantilla más cara de la categoría, víctima de ansiedades, exigencias, de la perentoria necesidad de ganar y volver por sus fueros, que pena con el farolillo rojo paseándolo con gran dolor por todos los campos de la Segunda. Una penitencia que resquebraja cualquier opción y que sólo sirve para que su territorio sea el del terremoto constante, sin pausa para poder trabajar en salir de esa situación. Un volcán permanente que también se refleja en su juego, que incluso llega a desvirtuar la clase de jugadores como Carlos Cuéllar o Soriano, completamente sobrepasados por la turbulenta situación.


Con el panorama de un once como el andaluz devastado por su presente, los azules tiraron de efectividad y dejaron hacer a los almerienses. Lograda una mayor seguridad defensiva, aunque Esteban hubo de lucirse, magistral, en un par de esas estiradas suyas, prodigio de reflejos y colocación, los de Egea esperaron a que la paciencia de los rojiblancos decayese. No aprovecharon los ovetenses las posibilidades de la ofensiva a la desesperada para machacar el choque, algo que ya ha ocurrido en varias ocasiones y sobre lo que quizás deban esmerarse en resolver pronto para no pasar apuros en los finales de partido y llevar esos minutos con comodidad. Con un hombre con la clarividencia de Héctor Font deberían aprovecharse esos espacios al contragolpe para anotar con mayor facilidad. Deberes de cara al nuevo año que esperemos arreglen con el mismo acierto que su seguridad defensiva. Apoyados en la afición, los azules van convirtiéndose en un grupo solvente en casa, al que sólo le falta cerrar los partidos con algún gol más en los momentos de desesperación y locura de los rivales.



Se llega a este final de año con la sonrisa en la boca y la esperanza de que las cosas continúen así. Con un trabajo plasmado con sensatez. Hermosa despedida para Generelo, además. Un jugador que, con su gran partido en Cádiz ya ha entrado en la historia de un equipo con muchas y grandes historias. Esperemos que las próximas grandes páginas que están por escribirse hablen del soñado ascenso. El once azul está en el camino.



MANOLO D. ABAD
Fotos: J.L.G. FIERROS
Publicado en el diario "El Comercio" el martes 22 de diciembre de 2015