miércoles, 30 de agosto de 2017

El tiempo y el verano

Vetusta Blues. -

El tiempo y el verano”


Parece imposible no sustraerse al tiempo en el verano. Y, siempre, con la referencia a lo negativo. Es como si encontrarse el día nublado fuera algo malo, mientras en el resto de la Península se achicharran puestos a la brasa de un sol inclemente. Quizás deberíamos pensar los ovetenses, que no habrá capital de provincia que aparezca más que la nuestra en la sección de meteorología de los diversos informativos de la televisión gracias a su excepcionalidad veraniega, a su peculiar clima.
Quizás, también, sería interesante promocionar esas temperaturas sumamente agradables que atraen a turistas ansiosos por escapar del sol abrasador que calienta en exceso en el verano español. Pero, ya saben que en este mundo donde lo más normal es hacer la cola tras el flautista de Hamelín que clama con su instrumento la melodía hipnótica y engatusadora de “la mayoría” o “lo más”, ir contracorriente, aunque sea buscando una identidad propia, no se practica en exceso.

Y eso que las reservas de agua también están decayendo. Leo en EL COMERCIO que se ha tenido que bombear agua en el embalse de los Alfilorios, algo inédito desde su entrada en servicio. Y ello con el consiguiente coste para la ciudad y sus vecinos. O sea, que tampoco ha valido de mucho ese orbayu que invadió muchos días carbayones de julio o de agosto. La búsqueda de agua es fundamental y lleva años, décadas, preocupando a la ciudad. Con el cambio climático esta inquietud parece que se acentuará en el futuro.
Nunca llueve a gusto de todos, porque algunas de las actividades programadas para el verano, como ese bendito cine al aire libre, padecieron los rigores de las lluvias. Este asunto de la programación cultural de verano se antoja como fundamental para sacar de ese letargo clariniano que parece sacado de “La Regenta”. Bien por ese cine, bien por las actividades literarias que promueven que las bibliotecas salgan a la calle con la flamante e inquieta coordinadora de bibliotecas Chelo Veiga... Pero, pero, pero.. quizás hagan falta más eventos con personalidad propia, que asocien su nombre al de la ciudad. Todo un reto para estos meses: se admiten ideas.

El lastre de infraestructuras y espacios en la ciudad para esos eventos es preocupante. La plaza de toros agoniza bajo el peso del “b.i.c.” (bien de interés cultural que suponemos servirá en pocos años para analizar sus ruinas), la Vega sigue esperando y lo mismo sucede con la Fábrica de Gas. Por no hablar del Cristo. Este bloqueo sigue lastrando a Oviedo y parece una de las emergencias a abordar en los próximos meses para aprovechar el caudal veraniego que podría ofrecer la singularidad climatológica ovetense. Estudiarla, potenciarla, e, incluso, presumir de ella, ¿por qué no?

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 30 de agosto de 2017

martes, 29 de agosto de 2017

The War On Drugs "Pain"



Go to bed now I can tell
Pain is on the way out now
Look away, a domino falls away

I know it's hard lookin' in
Knowin' that tomorrow you'll be back again
Hang your head and let me in, I'm waitin'
So long


I was staring into the light
When I saw you in the distance, I knew that you'd be mine
Am I movin' back in time?
Just standin' still?

I met a man with a broken back
He had a fear in his eyes that I could understand
I can't even shake the pain without breakin'


I've been pullin' on a wire, but it just won't break
I've been turnin' up the dial, but I hear no sound
I resist what I cannot change
And I wanna find what can't be found

I'm aware you're tired and lost
Like a demon in a doorway, waiting to be born
But I'm here all alone, just beggin'

Pull me close and let me hold you in
Give me the deeper understanding of who I am
Yeah, I'm going back again, I'm waiting here

I'm just pullin' on a wire, but it just won't break
I've been turnin' up a dial, but I hear no sound
I resist what I cannot change, own it in your own way
Yeah, I wanna find what can't be found

lunes, 28 de agosto de 2017

El camino a la solidez




Crónicas de Vestuario. -

El camino a la solidez”


Tras la primera jornada marcada por una derrota debida a errores defensivos, tocaba afirmarse fuera de casa, esa asignatura que tantas veces suspendió Fernando Hierro, haciéndonos pasar por una agonía de terrores varios que condicionaron el postrero resultado de la decepcionante pasada campaña. Pero eso ya es historia, una historia triste, sí, pero historia al fin y al cabo. Y el fútbol nunca deja de vivir del presente. Y ese pasaba por Almería, uno de esos lugares donde el Real Oviedo cuajó uno de sus encuentros más lamentables de la temporada anterior lejos de su feudo, que no fueron pocos.

No comenzaron las cosas con buenos augurios, puesto que Arón Ñíguez se lesionó en el calentamiento y ello obligó a Juan Antonio Anquela a mostrar su sabiduría, esa que conoce la capacidad para la improvisación sin que el equipo pierda empaque. La solución de Diegui Johannesson fue efectiva y acertada, puesto que el canterano volvió a ser de los destacados, mostrando -unos metros por delante de su posición habitual- su gran profundidad, su desborde y su poder de sorpresa, a lo que unió una tremenda lucha que le convirtió en uno de los más destacados del partido.



El once azul se mostró sólido, buscando aún coser sus engranajes, transformarse en un conjunto compacto, tan capaz de llevar la iniciativa como de responder a un conjunto como el almeriense serio y con pocas fisuras. Esto parece ser el ideario primero del preparador, engrasar un equipo que funcione como tal, solidario entre sus hombres y con capacidad para responder a los golpes que se produzcan durante el choque, sin diluirse, sin perder fuerza y con una entrega máxima. Si bien no hemos visto una versión tan contundente y elaborada, sí que el equipo dio muestras de estar más en el camino a esa solidez que en su primera comparecencia en Liga. En el debe, aún falta cierta velocidad en los desplazamientos ofensivos, lo que merma la capacidad de remate de un Toché muy solo en vanguardia. Gustó Patrick Hidi en esa primera mitad, aunque también adolezca de cierta rapidez de movimientos. Bien acompañado por Ramón Folch pueden ser la deseada sala de máquinas que active al once azul. Y, por supuesto, volvimos a disfrutar de un Saúl Berjón estelar durante todo el partido. La presencia de Carlos Hernández en el centro de la defensa dio más empaque y, sobre todo, colocación a la retaguardia.

Entró con mucha fuerza el once azul en la segunda, con ritmo inusitado y estuvieron a punto de sorprender a los locales en una combinación entre Hidi y Toché, donde el murciano confirmó que no se encuentra en sus mejores horas. Pozo y el exoviedista Nano fueron los más peligrosos de unos rojiblancos que consiguieron equilibrar al poco tiempo la pillería del Turu con la que los azules abrieron el marcador a los nueve minutos del segundo acto. Luego, comenzó un toma y daca entre ambos conjuntos, que pudo desnivelar Saúl Berjón -de nuevo el ovetense que está de dulce- en el 83.



El Real Oviedo parece aún en construcción, aunque ya se sabe que, en esta dilatada competición, nadie espera (¡que se lo pregunten al Levante de la pasada campaña!) y que cuanto antes se forjen los herrajes del equipo, mejor que mejor. De momento, nos quitamos el mal sabor de boca de la apertura en el Tartiere y nos queda también la esperanza de ver a un equipo que, lejos de su campo, ha dejado de hacer el ridículo y de disolverse como un azucarillo. Aún queda mucho, así que calma, que la travesía es larga y será azarosa, sin ninguna duda. Y la cuestión es llevar la nave a buen puerto.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS 

jueves, 24 de agosto de 2017

Hoodoo Gurus "1000 miles away"



Estimated time of arrival 9.30 a.m.
Been up before the sun and now I'm tired before I even begin.
(Now you're flying) I got so much work in front of me,
(Really flying) it stretches out far as the eye can see.
I can see.
Spend half my life in airports doing crosswords and attempting tosleep,
And when the bar is open then you'll often find me warming aseat.

(Now you're flying) I never find a place where I can stay
(Really flying) I'd rather be a thousand miles away.
Thousand miles away.
Working for yourself sometimes ain't all that it's cracked up tobe.
It can be as lonely at the top as at the bottom of that corporatetree
(Now you're flying) I'm told I'm going places - who can say?
(Really flying) I might arrive but I'll be gone the very nextday.

I must be on my way
A thousand miles away.
 
Promised to myself someday I'd take the time and try to makesense
Out of all those opportunities I've lost from trying to sit onthe fence
(Now you're flying) But right now I've got no time foryesterday
(Really flying) Yesterday's a thousand miles away.

A thousand miles away.
What was that that you were trying to say ?
I guess I was a thousand miles away.
Sing it again.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Dudas para un inicio

 

Crónicas de Vestuario. -

"Dudas para un inicio"


Tras una pretemporada llena de pruebas, marcada por los vaivenes propios de una reforma a fondo de la plantilla, la gravísima lesión del italiano Fabbrini -destinado a marcar diferencias en un puesto fundamental para Juan Antonio Anquela-, dio la impresión que el entrenador jienense optaba por reforzar  las precauciones en el juego, ante un equipo como el Rayo Vallecano, calco del que terminó con brillantez la dubitativa campaña anterior.



Arrancó bien el conjunto azul el choque ante el ritmo cansino de los rayistas, que parecían envueltos en los recelos alimentados en su errática pretemporada. Una buena presión defensiva propició el gol de un estelar Saúl Berjón, ese jugador que tanto esperamos en los pasados meses y que temíamos que jamás pudiera volver. Por fortuna, lo ha hecho como el mejor de los ovetenses en el partido.



Paradójicamente, el gol de los azules espoleó a los madrileños, que comenzaron a apretar más a los ovetenses. Llegaron, entonces, los fantasmas del pasado: los nervios e inseguridad de Juan Carlos en la portería; Cotugno, alumbrando las pesadillas que vivimos con José Fernández, sin desplegarse en ataque ni acertar en defensa; los centrales -Héctor "Desgracias" Verdés y Valentini- perdiendo el sitio para que los de Míchel Sánchez Muñoz rentabilizaran sus ocasiones al máximo; Christian Fernández, sin encontrarse a gusto con las exigencias del fútbol de mayor profundidad que se necesita desde ambos laterales.  El doble cambio de laterales de Anquela fue la prueba preclara de esa necesidad y, con la entrada en el segundo acto de Diegui Johanesson y Mossa, el once mejoró notablemente.


En esa mejoría, también influyó la presencia de Patrick Hidi en la medular, quien con toques tan magistrales como el centro a larguísima distancia que se inventó para romper el esquema rayista y propiciar el segundo tanto, obra de Saúl Berjón, encendió las esperanzas de una mejoría clara en una línea de creación, donde volvió a fracasar rotundamente David Rocha. Cada día resulta más incomprensible su presencia en el once titular azul, salvo que quizás tenga más vidas que un gato o más comodines que toda una temporada de un concurso televisivo.



Tampoco ha cambiado la suerte con los arbitrajes en relación a la pasada campaña. En esta ocasión, el cántabro Adrián Cordero Vega no señaló penalty en un derribo claro sobre Miguel Linares tras pitarlo en un principio y desdecirse luego aduciendo un inexistente fuera de juego de Toché, que anula con claridad la pierna de Amaya.



El empate hubiera sido lo más justo. Pero la realidad del fútbol no entiende de esperanzas ni de ilusiones, ni siquiera de hacer las cosas bien, con talento, cariño o compromiso. Es como la vida misma. De poco sirve todo eso, al comprobar que el casillero se queda sin puntos tras este extraño partido.



Por fortuna, en esta temporada sí hay un entrenador y parece que pueden llegar las soluciones. Esperemos que el miedo no se cruce en sus decisiones. Como bien dijo Edmund Burke: "El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros". Y esta larga travesía no ha hecho más que comenzar.

MANOLO D. ABAD
Reportaje fotográfico: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ FIERROS 



viernes, 18 de agosto de 2017

Él Mató A Un Policía Motorizado "El fuego que hemos construido"



Llegas a un concierto -magnífico- con ésta canción en la cabeza y van y cambian el set list primero y, luego, la repiten en el bis... ¡Queda la magia y perviven los alquimistas!

lunes, 14 de agosto de 2017

Él Mató A Un Policía Motorizado "Las luces"




Jueves 17 de agosto en La Salvaje, Oviedo.

sábado, 12 de agosto de 2017

Hugo Race Fatalists "It´ll never happen again"



Es por ti, allá donde estés.

Tom Verlaine "Five hours from Calais"


viernes, 11 de agosto de 2017

Terele Pávez (1938-2017)


Byrne "Embers"


miércoles, 9 de agosto de 2017

La vida sigue igual


Vetusta Blues. -
"La vida sigue igual"

En Oviedo hay cosas que cambian y otras que parece imposible que lo vayan a hacer. Incluso, aunque parecía inaudito, se consiguió relevar el rodillo que aplastó la ciudad durante veinticuatro años con un acuerdo histórico a tres bandas. Cambió el gobierno municipal, han cambiado muchas cosas en estos dos años, pero, definitivamente, lo que no ha cambiado son las fiestas patronales, las fiestas de San Mateo.

Vista la programación musical de las fiestas mateínas, paupérrima, ramplona, trasnochada, repetitiva y falta de todo interés, quedaba por conocer el cartel, la imagen de San Mateo 2017. Y el póster ha superado todas las expectativas, generando una descomunal polvareda en redes y medios. Nadie ha permanecido indiferente ante la imagen de una señora mayor, seria, con un acordeón a sus pies, en blanco y negro, fotografía del gran Ricardo Moreno, en una de sus más que interesantes líneas de trabajo -el retrato- que merece ciertamente la pena. Otra cosa bien distinta es la idoneidad de esa estampa como anuncio del período festivo ovetense. La imagen me sugiere melancolía, e, incluso, tristeza. Como si esa señora lamentase -como tantos y tantos ovetenses- que debamos aguantar el despropósito de programación musical que ha planteado Javier Batalla. Este es uno de esos que requerirían la intervención de Mulder y Scully, o de quien fuese, para resolver cómo este individuo -director de la SOF- lleva desde 1994 manejando a sus anchas y destrozando la programación musical de San Mateo sin que nadie le señale a él. En dos años que no estuvo al frente -Agustín Iglesias Caunedo logró arrinconarle ese tiempo- se vivieron experiencias novedosas e interesantes como el convertir la plaza del Paraguas en recoleto y atractivo escenario de músicas diversas y otras olvidables como el expolio de la carpa multichachiguay. Regresado cual General MacArthur ha vuelto a traer la mediocridad y el absurdo más trasnochado a la programación musical de las fiestas mateínas.

Volviendo al cartel y a su tremenda repercusión, tal que incluso ya hay una petición de retirada del mismo a la busca de firmas que la avalen, parece que el efecto buscado se ha conseguido. ¿O no era eso lo que se buscaba? Habrá expertos en esto de la publicidad que podrán evaluar esto, aunque, así, a vuelapluma, uno tiene la impresión de que se ha conseguido una presencia descomunal e inaudita para lo que sólo es un cartel anunciador. El aluvión de "memes" ha ayudado también a ello. Bien distinto es el asunto de la programación musical de las fiestas de San Mateo. Y también la crónica enfermedad de las infraestructuras adaptadas para conciertos, donde el retrado de Oviedo es mayor aún que el que tiene en su gusto Javier Batalla. No es baladí este asunto de las fiestas: por muchas reformas que se hayan hecho, pueden dar o quitar gobiernos, lo que debería poner en alerta -a la busca de una transformación significativa- a los responsables municipales.

MANOLO D.ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el miércoles 9 de agosto de 2017

sábado, 5 de agosto de 2017

De cámping por el Campo


Vetusta Blues. -
"De cámping por el Campo"

El verano es siempre una época donde las noticias curiosas y extravagantes se multiplican. Uno no sabe si es por el calor, por la ausencia de otros elementos relevantes o porque son muchos los que se salen de su rutina para abordar sus vacaciones.

Oviedo está siendo protagonista de múltiples y polémicas que oscurecen los asuntos trascendentales en los que está envuelta la ciudad en estos meses. Nada, olvídense del futuro de La Vega, del abandono del barrio del Cristo, de la ruina de la plaza de toros, de la construcción de un instituto en La Corredoria, de los múltiples accesos a la ciudad aún pendientes, de las también ruinosas construcciones en Almacenes Industriales invadidas también por suciedad y escombros; en estos meses de verano entran al asalto nuevos temas, no sé si considerarlos refrescantes. Un pregón en unas fiestas de barrio con dos gogós disfrazadas de colegialas se convierte en asunto trascendental para todos, lo mismo que un showman de moda haga un posado artístico desnudo para promocionar la ciudad en la Feria de Muestras de la vecina Gijón. El verano, ¡ay, el verano!

Pero, entre todos estos temas tan importantes para el discurrir diario de nuestras vidas en la ciudad, el que más me ha llamado la atención es el de los cuatro malagueños que decidieron, así, por las buenas, acampar en nuestro Campo de San Francisco. Vivimos en un mundo donde las normas de convivencia carecen de significado. ¿Por qué esperar cuando el semáforo se pone rojo? Si vas al volante y el mismo semáforo se pone en color ámbar supone -todo el mundo lo sabe- el motivo perfecto para pisar el volante y acelerar, tal y como te enseñan en las autoescuelas. Cometes un atropello, dices que vas a aparcar y aprovechas para darte a la fuga. Si un socorrista te previene que no te bañes en una zona peligrosa, la reacción es agredirle -verbal o físicamente- no agradecérselo.

Hace unas semanas, me encontraba de vacaciones en Pamplona en casa de mis queridos amigos Rodrigo Miguélez y Mery Cachán: pasamos por un enorme monumento a los encierros sanfermineros y me contaron las historias de mucha gente que se encaramaba a los toros, resbalaba y se caía haciéndose todo tipo de lesiones. Evidentemente, se acabó por prohibir, con un enorme cartel avisando. Al día siguiente, paseando con Rodrigo, contemplamos, atónitos, a toda una familia, fotografiándose, subidos cada uno de sus miembros, a las diversas esculturas. El cartel hacía las veces de testigo mudo.

Cuando los improvisados campistas fueron desalojados por la policía, comentaron que en Galicia no se ponían así. Pues bien, para estos cuatro individuos malagueños la acampada debería ser libre, que en Galicia no se ponen así. Podrían, también, por qué no, haberlo hecho sobre el asfalto de la calle Uría, que en Galicia no se ponen así. Incluso, a la puerta de cualquier portal de la ciudad, que en Galicia no se ponen así. Habría que ver cómo se pondrían en Galicia y si iban a ser tratados tan cortesmente como en Oviedo.

MANOLO D. ABAD
Publicado en el diario "El Comercio" el sábado 5 de agosto de 2017

jueves, 3 de agosto de 2017

Ángel Nieto (1947-2017)


miércoles, 2 de agosto de 2017

Tony Cohen (1957-2017)